Ha demostrado ser más que una simple cadena de pollo frito; es una marca que combina tradición, innovación y sabor en cada uno de sus productos. Desde su humilde origen en Kentucky hasta su expansión global, KFC continúa siendo un líder en la industria de la comida rápida y un referente para los amantes del pollo frito.
La historia de Kentucky Fried Chicken (KFC) comienza con un hombre visionario y persistente: Harland Sanders, conocido mundialmente como el «Coronel Sanders». Su camino hacia el éxito estuvo lleno de desafíos, pero su pasión por la cocina y su determinación lo llevaron a crear una de las cadenas de comida rápida más icónicas del mundo.
Los primeros pasos del Coronel Sanders y la creación de KFC
En la década de 1930, Harland Sanders vivía en Corbin, un pequeño pueblo en Kentucky, Estados Unidos. A los 40 años, después de haber trabajado en múltiples oficios como agricultor, bombero y vendedor, decidió abrir un restaurante en una estación de servicio. Allí, cocinaba para los viajeros que paraban a cargar combustible.
Su menú inicial incluía platos caseros como pollo frito, jamón, galletas y puré de papas. Pero rápidamente notó que el pollo frito era el favorito de los clientes, lo que lo motivó a perfeccionar su receta y forma de preparación.
Kentucky Fried Chicken (KFC) es una de las cadenas de comida rápida más icónicas y reconocidas a nivel mundial. Fundada en 1930 por Harland Sanders, más conocido como el “Coronel Sanders”, KFC revolucionó la forma en que las personas disfrutaban del pollo, al introducir su receta secreta de 11 hierbas y especias. Esta mezcla única ha sido clave para convertir a KFC en un símbolo del pollo frito en todo el mundo.
El fascinante origen del Coronel Sanders y KFC
Harland Sanders comenzó su aventura culinaria en un pequeño restaurante en Corbin, Kentucky, donde cocinaba para los viajeros que pasaban por su estación de servicio. Su innovadora forma de preparar pollo, utilizando una olla a presión para cocinar más rápido sin sacrificar el sabor, lo llevó a perfeccionar la receta que hoy es la base del éxito de KFC. En 1952, Sanders comenzó a franquiciar su negocio y, a partir de ahí, su marca se expandió rápidamente.
El secreto: la receta de 11 hierbas y especias
Sanders experimentó durante años para crear una receta única que combinara 11 hierbas y especias. Este proceso de prueba y error le permitió desarrollar un sabor inconfundible, que sería el corazón de su marca. Pero no solo era la receta lo que marcaba la diferencia; también innovó en la preparación del pollo, utilizando una olla a presión para cocinarlo más rápido y mantenerlo jugoso por dentro y crujiente por fuera.
La famosa “receta original” de KFC es uno de los secretos mejor guardados de la industria de la comida rápida. Aunque existen muchas especulaciones sobre sus ingredientes, solo unos pocos empleados de la empresa tienen acceso a la fórmula exacta. Este factor de exclusividad, junto con el sabor inconfundible, ha sido clave para mantener la relevancia de KFC a lo largo de las décadas.
De un restaurante local a un modelo de franquicia
Para 1940, la receta y el método de preparación de Sanders estaban listos. Sin embargo, un cambio en la carretera principal de Corbin desvió el tráfico lejos de su restaurante, obligándolo a cerrar su negocio. A pesar de este revés, Sanders no se dio por vencido.
Con su receta bajo el brazo, comenzó a viajar por Estados Unidos, ofreciendo su fórmula a otros restaurantes bajo un modelo de franquicia. En 1952, firmó su primer acuerdo de franquicia con Pete Harman, dueño de un restaurante en Salt Lake City, Utah. Este restaurante fue el primero en usar el nombre «Kentucky Fried Chicken», y rápidamente se convirtió en un éxito.
Hoy en día, KFC cuenta con más de 25,000 restaurantes en más de 145 países y territorios. Su menú ha evolucionado para adaptarse a las preferencias locales, incluyendo ofertas como el pollo picante en Asia, wraps en Europa y opciones vegetarianas en India. Sin embargo, el clásico balde de pollo sigue siendo el producto insignia y el favorito de sus consumidores.
Innovación y sostenibilidad
La visión de Sanders y la popularidad de su pollo frito llevaron a un rápido crecimiento de las franquicias de KFC en los años 50 y 60. En 1964, a los 73 años, el Coronel vendió la empresa por 2 millones de dólares, aunque permaneció como el rostro de la marca y continuó promocionándola activamente.
En los últimos años, KFC ha trabajado en proyectos de sostenibilidad, como la reducción de plásticos de un solo uso y la incorporación de alternativas a base de plantas en su menú. Estas iniciativas reflejan su compromiso con las tendencias actuales de consumo responsable y la preocupación por el medio ambiente.
La lección detrás de la idea
La historia de KFC es un testimonio del poder de la resiliencia y la innovación. Lo que comenzó como un pequeño restaurante en una estación de servicio se convirtió en un imperio global, gracias a la determinación de Harland Sanders de llevar su pasión por la cocina al mundo entero.
KFC no solo es una marca de comida rápida; también es un fenómeno cultural. En países como Japón, por ejemplo, se ha convertido en una tradición comer KFC en Navidad. Además, su icónica imagen del Coronel Sanders es reconocida en todo el mundo, consolidándose como un símbolo de hospitalidad y calidad en la industria alimentaria.